El trabajo recreativo, con juegos y música, mejora el estado emocional y afectivo de los pacientes. (Foto: Cristyan González Alfonso) "Trabajamos en lo más sensible que tienen los pequeños: su psicología. Por eso tratamos de amenizarles su estancia en el hospital con juegos, música y otras actividades que mejoren su estado anímico", explica Omar Cruz Martín, director de Para una sonrisa. Además del trabajo recreativo, el proyecto incluye la superación docente de los niños dentro del hospital, de este modo ayudan a que, mientras dure su estancia, no se atrasen en las materias escolares. El bloqueo tiene una incidencia especial en la salud pública, pues afecta una parte importante del equipamiento que se necesita en este sector. "Para una sonrisa nació bajo el embargo estadounidense y contra él, por tanto es el resultado de una lucha revolucionaria por la solidaridad, que es lo que lo ha mantenido durante todo este tiempo", afirma su director. El proyecto infantil Para una sonrisa se inauguró el 18 de diciembre de 1998, desde entonces respeta el derecho a la educación y la cultura de la totalidad de los niños que ingresen al hospital pediátrico provincial de Villa Clara José Luis Miranda. Trabaja, además, para mejorar el estado emocional y afectivo de los pacientes, y lograr una mejor receptividad a los tratamientos y una pronta recuperación. |
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